Los únicos realmente felices son los locos dicen algunos por ahi...
Los únicos realmente enfermos son los cuerdos...
Osea, yo no estoy enferma... Me voy a internar en mi locura
Adieu gente cuerda!! Me voy a vivirfeliz ysatisfactoriamentemi hermooooosaLocuuura
15.12.10
Contenta, ondeaba banderas de amor. Llevaba en la sangre el fervor de la revolución.
Mente distraída, turba relación entre lo que decía y su imaginación.
6.12.10
Ya se acerca Navidad. Dale vayamos todos a comprar. Vamos por las "promociones", vamos a despilfarrar, vamos a llenar de cuentas nuestro mes por un significado sin importar. Dale, dale, no sea que te quedes sin regalar alguna chucheria de algún bazar.
No pienso salir, no quiero salir y si salgo no voy a mirar, no quiero encontrar las calles atiborradas de falsa humildad, de gente que consume lo que la TV les da, aquellos que piensan que una fiesta sin plata no es una fiesta, aquellos que solo ven la parte consumista, aquellos que les importa más hacer un regalo por una fiesta que encontrarse a festejar.
¿Acaso no se dan cuenta que un regalo es hermoso cuadno lo hace uno mismo sin ningún motivo o fecha?
Sí, estoy enojada ocn el mundo
5.9.10
Soledad y penumbra tomaban mi mente. Inadvertida en aquel sueño empecé a caminar.
El viento soplaba fuerte. Era un viento frío y helado, lo sentía en la piel pero mi cuerpo no sentía aquel frío. Era como si supiera que hacía frío pero no lo sintiece.
A lo lejos estaba todo obscuro, con mucha neblina. De repente relampagueaban imágenes y recuerdos. Momentos de risas y llantos. Cosas de las que ni yo me acordaba.
Comprendí, estaba en mi mente.
Llegué a un momento cercano a mi presente. Llovía, tronaba y relampagueaban más imágenes. Flashes de recuerdos. Dolorosos recuerdos.
Corrompida por los nervios y el temor, me inundó la desesperación. Lloraba, gritaba, daba vueltas y corría a ninguna parte. No entendía, no entendía nada. No podía pensar. Solo tenía ansias de despertar, de encontrarme en mi casa.
Todo se puso más oscuro. Pero entre toda esa oscuridad había una luz.
Empapada en lágrimas y llovía corrí. Sin saber con qué me podía chocar corrí.
Corriendo tropecé y caí. Miré arriba, vi esa mirada, aquella mirada que me daba tanta calma. Supe que eras vos.
Había llegado mi calma, mi salvación… ahora quería despertar en tus brazos, o quedarme en este sueño por siempre…